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¿Volver a la oficina?: el dilema del presente laboral

La pandemia dejó huellas profundas en el mundo del trabajo, y una de las más evidentes es la transformación de la oficina tal como la conocíamos. Lo que antes era incuestionable —la presencialidad como único formato válido— hoy se discute, se negocia y, en muchos casos, se resiste.


Lo cierto es que las grandes empresas están volviendo a la modalidad presencial, en algunos casos de forma total, en otros con esquemas híbridos como el 4x1 (cuatro días presenciales y uno remoto). Pero esta decisión no está exenta de conflicto: hay una fuerte resistencia de parte de los empleados, especialmente de los más jóvenes.


La oficina ya no es sinónimo de pertenencia

Uno de los datos que más llama la atención es que los jóvenes rechazan propuestas laborales valiosas si no ofrecen home office. Incluso, dejan pasar oportunidades de crecimiento en empresas reconocidas porque priorizan la flexibilidad por sobre el prestigio. No es un capricho: para muchos, el equilibrio entre vida personal y profesional ya no es negociable.

Mientras tanto, las estadísticas son claras:📉 La interacción cara a cara entre colegas cayó un 73%.📨 El uso del correo electrónico aumentó un 67%, y el de mensajería instantánea, como WhatsApp, subió un 75%.El trabajo remoto cambió no solo la logística del día a día, sino la forma de relacionarnos y de trabajar en equipo.


¿Qué sentido tiene una oficina “cool” si nadie quiere usarla?

Durante años, muchas empresas invirtieron millones en oficinas de diseño: sillones coloridos, barras de jugos naturales, simuladores de F1, mesas de ping pong, minigolf. Pero la realidad mostró que eso no alcanza para que las personas quieran volver.En distintas encuestas, la flexibilidad laboral —elegir cuándo y desde dónde trabajar— sigue siendo una de las principales demandas de los empleados.

Entonces, la pregunta es válida: ¿Tiene sentido sostener un modelo de oficina tradicional, decorado con beneficios “vistosos”, cuando lo que las personas realmente valoran es otra cosa?


Bienestar no es decoración

El verdadero bienestar que las empresas deben priorizar no pasa por barritas de cereal, frutas o sillones de diseño, sino por condiciones laborales claras y humanas.

  • Pagar lo que corresponde.

  • Tener líderes que sepan acompañar, en la presencialidad y en la virtualidad.

  • Ofrecer confianza, autonomía y objetivos claros.

Lo demás, si quieren, que se lo compren los empleados.


Una nueva etapa exige nuevas reglas

Quizás tres días de oficina sea suficiente para reunirse, trabajar en equipo y mantener el vínculo.Quizás sea momento de aceptar que el modelo de “ir todos los días a la oficina” ya no tiene sentido para muchos trabajadores. Y, sobre todo, quizás sea hora de entender que lo que cambió no fue solo la forma de trabajar, sino la forma de entender el trabajo.


En Atlas Latam acompañamos a equipos y líderes en este nuevo contexto, donde la formación, la comunicación efectiva y la flexibilidad inteligente son claves para construir culturas de trabajo más sanas, realistas y sostenibles.




 
 
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